Un rayo de luz en el Black Friday

«No he tenido problemas para que me atendieran enseguida en una tienda del centro de Palma, algo impensable en años anteriores por el Black Friday». Es el testimonio de Alicia, que este viernes por la tarde aprovechó las ofertas que todos los comercios realizan con motivo de la que se había convertido en una de las citas más importantes y esperadas para el sector comercial. Sin embargo, la irrupción de la pandemia ha impactado de lleno en el Black Friday, que dejó una sensación agridulce entre los empresarios de las Islas.

Si bien durante la jornada del viernes las principales vías comerciales de Palma registraron mayor afluencia de público de lo habitual en los últimos meses, las cifras de ventas, ni de lejos, se acercaron a las de años anteriores por estas fechas, cuando se batían récords. Además, ningún máximo alcanzado en estos días puede compensar las pérdidas que se arrastran desde marzo.

En octubre, el volumen de negocio del comercio descendió en las Islas un 12,1 % en comparación con el mismo mes de 2019, según datos publicados ayer por en Instituto Nacional de Estadística. En lo que va de año, la caída es superior al 16 %.

El presidente de Pimeco, Toni Fuster, fue claro: «Ni que fuera un buen día salvarías todo el año». Reconoció que la mañana de ayer fue peor de lo esperado y que esperan a la evolución de este fin de semana, si bien las expectativas «no son optimistas». También el presidente de Afedeco, Antoni Gayá, admitió que hubo poco movimiento respecto a ediciones anteriores.

Comportamiento dispar

Pese a todo, «alguna tienda sí que ha constatado un repunte», dijo Gayá. Todos los comercios ofrecen estos días descuentos muy altos, que en ocasiones alcanzan el 50 %, y no se ciñen a un solo día sino que se han prolongado a lo largo de la semana o incluso todo el mes. Muchas tiendas lucen carteles de Black Week, que lamentablemente comparten calle con los múltiples comercios que se han visto obligados a colgar el cartel de ‘liquidación’ o ‘se traspasa’.

Aunque las ventas de estos días no son, ni de lejos, las esperadas, algo lógico teniendo en cuenta la situación sanitaria y económica actual, ayer se veía agente con bolsas por la calle. Desde El Corte Inglés mostraron su satisfacción por los resultados de estos días, especialmente en cuanto a ventas de ropa y calzado, que este año no habían despuntado. Por contra, la sección de tecnología no tuvo tanto éxito «pues muchos hogares ya renovaron el equipamiento en los meses anteriores».

Este comportamiento en las tiendas físicas contrasta con el comercio electrónico, el gran ganador. A través de internet, las ventas aumentaron. «Insistiremos en el valor del comercio de proximidad, pero la llave la tiene el consumidor», concluyó Fuster.