Santa Eugènia, Consell, Deià y ses Salines podrán tener energía verde a precio de coste

Los ayuntamientos, empresas y particulares de Santa Eugènia, Consell, Deià y ses Salines podrán comprar antes de final de año electricidad a precio de coste al Institut Balear de l’Energia (IBE). El vicepresidente del Govern y conseller de Transició Energètica, Juan Pedro Yllanes, presentó este miércoles (junto a los alcaldes y otros miembros de su equipo) el primer proyecto de autoconsumo compartido que impulsa el IBE en la Part Forana.

Si se cumplen las previsiones el suministro de energía renovable de km 0 (producida en cada municipio) será una realidad este verano. El IBE publicará en los próximos meses las bases para que los particulares y empresas puedan acogerse a este proyecto de socialización energética.

El Govern correrá con todos los gastos de las instalaciones y simplemente los particulares y empresas adheridos tendrán que abonar dos recibos diferentes de electricidad al mes. El consumo que se produzca durante las horas de sol lo abonarán directamente a precio de coste al IBE que, a su vez, invertirá estos ingresos en llevar el modelo a otros municipios. Por otra parte, los vecinos seguirán pagando a sus distribuidoras habituales el consumo que efectúen fuera del horario solar.

Socialización energética

El conseller Yllanes, el director general de Energia, Pep Malagrava y el director general del IBE, Ferran Rosa, destacaron la idea de socialización energética que pone al alcance de todos aquellos que no pueden permitírselo (por razones económicas, patrimoniales o por la arquitectura de sus viviendas) energía solar limpia y económica.

El plan arranca en el CEIP Mestre Guillemet de Santa Eugènia en cuyas cubiertas se instalarán nuevas placas solares capaces de suministrar a precio de coste, no solo al propio centro, sino a viviendas o empresas en un radio de 500 metros.

La potencia inicial del parque es de 15KW por lo que podría ocurrir que en una primera fase no fuera suficiente para abastecer toda la demanda. En ese caso se aplicarían «criterios de equidad y justicia social», dijo Ferran Rosa.

Los proyectos de Consell, Deià y Ses Salines serán de mayor envergadura con una potencia de alrededor de 100 Kw pero el mismo radio de 500 metros.

En todos los casos, salvo en Deià, las placas se colocarán en instalaciones o solares municipales. En Deià el Pla Especial de Protecció Urbanística prohibe la instalación de placas solares en cubiertas por lo que el Ajuntament ultima un acuerdo con una empresa hotelera para colocar las placas en sus instalaciones. A falta de firmar el convenio el alcalde, Lluís Apesteguia, dijo ayer que «la ubicación de este establecimiento permitirá prácticamente suministrar electricidad a todo el casco urbano de Deià y s’Empaltada». «En Consell las placas se colocarán en un aparcamiento entre el pabellón y el nuevo centro de salud por lo que calculamos que podrá suministrar electricidad a la mitad del pueblo», dijo el alcalde, Andreu Isern.

En ses Salines según las precisiones del alcalde Juan Rodríguez, podrá beneficiarse «toda la zona comercial». Las placas se instalarán en un solar municipal situado detrás de la escuela.

Las instalaciones fotovoltaicas no ocuparán suelo rústico en ninguno de los casos.

Este proyecto, que también llegará a dos municipios de Eivissa «permite avanzar en la democratización de la energía con unos beneficios sociales claros: producir energía limpia y más económica de la que se beneficiarán instalaciones municipales, una cincuentena de pequeñas y medianas empresas y 300 familias, poniendo especial atención a los colectivos más vulnerables», dijo ayer el conseller Yllanes.