Muerte y vigencia de un historiador: Joseph Pérez

El pasado 8 de octubre murió el historiador modernista Joseph Pérez. En este mundo frenético, de ocupaciones múltiples y preocupaciones crecientes, a veces hay noticias ante las cuales todos, también los intelectuales, debemos detener nuestros quehaceres diarios y reflexionar y compartir nuestras conclusiones.

Hijo de emigrantes valencianos, Joseph Pérez se consideró siempre francés. La última entrevista que le leí dejaba traslucir lo que algunos insisten en llamar valores republicanos y que, al menos desde hace tiempo, son valores de toda persona sensata independientemente de sus opiniones políticas.

Alcanzó entre el gran público español cierta notoriedad cuando en 2014 se le concedió el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales. Su labor como historiador e intelectual permite englobarlo en el grupo que llamamos hispanistas, nombre con el que se conoce singularmente a aquellos historiadores que sin ser españoles se dedican al estudio de nuestra Historia y en general de nuestro pasado. Singular país este, España, que ha creado este grupo de historiadores foráneos que se dedican a analizar lo que fuimos y lo que somos con bastante buena acogida entre los historiadores y lectores nacionales. No fue Joseph Pérez uno de estos hispanistas, que de haberlos haylos aunque muy minoritarios, que se acercaban a nuestra Patria con cierto aire de superioridad -más propio de anglosajones y protestantes- para ver lo que habían hecho esos bárbaros del Sur y explicárnoslo. Su profesionalidad y conocimiento de las fuentes ya se manifestó en su libro La Revolución de las Comunidades de Castilla (1520-21). Hay libros que envejecen bien y otros mal. El de Pérez sigue siendo indispensable. En esos años en que se conmemoran los quinientos años del levantamiento comunero, como el de las Germanías valencianas y mallorquinas, puede ser un buen ejercicio la relectura de ese libro y complementarlo con la interpretación de otro modernista, José Antonio Maravall. Requeriría este ejercicio unos conocimientos previos de cierta enjundia. Para el lector no especialista en historia, pero sí amante de ella y de la verdad, le propongo otro de sus libros Isabel y Fernando. Los Reyes Católicos. Se trata de una obra más de divulgación, alta divulgación, que de investigación; no tiene notas ni entra dentro de esas obras que los historiadores escribimos para otros historiadores. Si tu, amigo lector, quieres una lectura clara, amena y documentada de todos los aspectos de ese momento crucial para España que fue la época de los Reyes Católicos lee esa aportación del Joseph Pérez. Su análisis de la situación bajomedieval, de temas manidos y manipulados en no pocas ocasiones como la Inquisición, el tratamiento de judíos y musulmanes, el descubrimiento de América no puede estar mejor contextualizado.

Volviendo a la última entrevista recuerdo su defensa del Estado como garantía del servicio público que, ahora, ante el neoliberalismo de unos y la falta de escrúpulos de los otros para mantenerse en el poder está en crisis. Recuerdo con especial emoción sus palabras referidas a la necesidad de la igualdad entre todos los ciudadanos y su referencia a aquellos años en que en Francia entraban en el liceo muchachos de diversos orígenes y salía un ciudadano francés.

Si quieres aprender y pasar unos ratos agradables lee, amigo lector, el libro de Pérez sobre los Reyes Católicos; te reconciliarás con la Historia.