Mavi García: «Ahora intento innovar en la cocina»

Es la referencia del ciclismo femenino balear y tenía un sueño al alcance en los Juegos de Tokio. Mavi García cuenta las horas para volver al asfalto y preparar un curso que espera reanudar lo antes posible con su nuevo equipo.

¿Cómo es su rutina diaria?

—Me levanto sin despertador, cuando se me acaba el sueño. Desayuno y descanso mientras me pongo al día. Después hago una primera sesión de rodillo. Si tengo fuerzas, también algo de gimnasia de piernas para ayudar a la rutina del rodillo. Después como, y ahora procuro entretenerme y hago cosas más elaboradas. Después descanso un rato, y si tengo doble sesión hago otra tanda corta. Después hago estiramientos o cosas de la casa, cenar y ver televisión o series.

¿Cómo es su entrenamiento?

—Hay días que hago una sesión de rodillo, otros que hago dos. Hay veces que hago series, otros más flojos. Los de descanso hago rodillo suave una hora y estiramientos. El sábado es el único día que hago una sesión. También hago core y fuerza.

¿A qué hora se quita el pijama?

—Es mi prenda más habitual. Me lo quito y pongo para hacer rodillo, salvo cuando voy a comprar, es lo que llevo por casa.

¿Qué es lo que no puede faltar en su nevera?

—Varias cosas. No sé si está bien, pero siempre hay cerveza, y el yogur no puede faltar.

¿A qué le dedica más horas?

—A entrenar, con diferencia.

¿Con qué compañero/a cree que podría pasar mejor la cuarentena y con quién no podría aguantarla?

—Mi compañero es el mejor y me lo hace más fácil porque me acompaña en el rodillo. No podría estar con alguien que no me dejara hacer las cosas que yo quiero o me llevara la contraria.

¿Qué compañero/a cree que lo puede llevar peor?

—Todas lo llevamos de la mejor manera. Incluso hay gente de mi equipo que entrena por carretera. Ellos están mejor por ahora, pero quienes están en Italia, confinados, habrán llegado a un punto que les habrá sobrepasado. Creo que aquí estamos cerca.

¿Ha mejorado con los fogones? ¿Cuál es su especialidad?

—No es que haya mejorado, pero le dedico más tiempo. Ahora intento innovar en la cocina, conviene variar y entretiene. Creo que hago una muy buena tortilla de espinacas.

¿Ha visto muchas series?

—Bastantes. Acabamos La Casa de Papel y El Embarcadero.

¿Ha estado mirando fotos antiguas? ¿Cuál o cuáles le han traído los mejores recuerdos?

—Las únicas que tenía son de hace uno y dos años, de ciclismo, y ya con eso me ha entrado un poco de pena por lo que podía hacer y ahora no puedo.

¿Qué es lo que peor lleva?

—Una de las cosas es que no me pueda dar el aire en la cara. En bicicleta es algo que te falta. También ver a la familia y a los amigos. Se hace duro…

¿Qué ha notado que echa de más en falta al no poder salir?

—Quedar con amigos, tomar algo en una terraza, cenar fuera…

Del 1 al 10 ¿cómo está su estado de ánimo?

—Pienso que entre un 6 y un 7. Estoy bien, pero podría estar mucho mejor. También supongo que todos vamos a días.

¿Qué sacará de positivo de toda esta situación?

—Nos tenemos que acordar de esto, por lo bueno, para valorar lo que teníamos. Ahora, a cualquier tontería que hacías le das un montón de importancia. Será bueno para valorar las cosas.

¿Le ha emocionado algo?

—El esfuerzo que está haciendo la gente y ver a todo el mundo que recauda dinero, a los sanitarios que se exponen y a todos los que aportan, incluso los que se quedan en casa… Emociona.

¿Qué perspectivas tiene sobre el regreso a la competición?

—Mis perspectivas son volver, entrenar, y en las competiciones dar lo mejor. Me he quedado con la espina. Era un buen momento, tenía ilusión y no pude hacer nada. Me gustaría demostrar algo para destacar un poco y continuar con este deporte.

¿Cómo cree que debería terminar la temporada?

—Estamos pendientes de reestructurar el calendario con lo que queda, a partir de agosto, que metan el mayor número de carreras y acabar más tarde.

¿Qué considera que sería lo más justo si se da por cancelada la campaña?

—Pienso que lo más justo sería que, en función de cada región, se tomen medidas acordes. Y que no se tomen decisiones a la ligera. Sería una mala noticia que volviéramos atrás.