Las familias del CEIP Rodamilans de Sineu se movilizarán por el desvío de alumnos nuevos de Inca al colegio

Die comunidad educativa del CEIP Rodamilans de Sineu se rebelará contra la decisión de la Conselleria d’Educació de desviar a este colegio público nuevos alumnos que deberían ser escolarizados en Inca, ante la falta de plazas en los centros públicos de la capital del Raiguer. Tanto la AMIPA como la dirección del Rodamilans temen que la incorporación de nuevos estudiantes recién llegados a la Isla no se detenga en los 12 que se incorporaron la semana pasada, sino que pueda continuar hasta que finalice el curso.

La semana pasada, representantes de la AMIPA se reunieron con la jefa del departamento de Planificación y centros, Antònia Serra, y el jefe de Escolarización, Pep Cañabate, para tratar este asunto. «Nos han dejado claro que Educació no dará marcha atrás, que son inviables otras opciones como poner aulas prefabricadas en los colegios de Inca y solo se han comprometido a poner media PT (maestra de apoyo) más», explica Sara Català, vicepresidenta de la AMIPA del CEIP Rodamilans. Fuentes de la Conselleria confirman que estudiarán aumentar las horas de PT destinadas al centro de Sineu como apoyo a los nuevos alumnos, que son recién llegados a la Isla y tienen dificultades con el idioma. «Algunos no han sido nunca escolarizados en su país de origen, con lo cual no pueden seguir las clases y académicamente, esto afecta al ritmo de aprendizaje de toda la clase», apunta la AMIPA. «No tenemos nada en contra de los alumnos, sino de que Educació se lleve por delante el esfuerzo que hemos realizado este curso para conseguir ratios de 16 alumnos por aula a costa de suprimir especialidades y espacios como aulas de música, psico, etc; es incoherente que hayamos triplicado el número de grupos como prevención de la COVID-19 y ahora Educació ponga en riesgo este esfuerzo llenando las aulas de nuevos alumnos», añade.

El director del colegio, Joan Gual, corrobora que para aplicar las medidas sanitarias, este curso profesores de música, educación física y hasta la PT titular del centro han tenido que ser asignados como tutores. «Ésta no es la situación que planeamos al principio de curso, cuando se nos pidió un plan de contingencia y esponjar las aulas al máximo; tenemos aulas con 15, 16 o 18 alumnos y las ratios máximas son de 20 a 22, con lo que estos espacios se nos podrían llenar». El Ajuntament de Sineu apoya las reivindicaciones de la comunidad educativa. El alcalde, Tomeu Mulet, apunta que «trabajaremos de manera conjunta con la AMIPA y el equipo directivo; el colegio ha hecho muy bien los grupos burbuja y esto los trastoca».

Cabe recordar que la semana pasada Educació desvió a Sineu a doce alumnos entre 3 y 11 años residentes en Inca y uno en Llubí al no haber plazas en los colegios donde les correspondería. Para ello la Conselleria ha habilitado un bus escolar y una monitora.