«La educación es como un alimento del que no se puede prescindir»

Andreu Mir (Palma, 1981) lleva las riendas de tres de los 12 colegios diocesanos de Mallorca (Sant Pere, Santa Magdalena Sofía y el colegio Fra Joan Ballester) desde hace cuatro años. Cuenta con una larga experiencia en temas educativos. Es, además, profesor del departamento de Pedagogía de la Universitat de les Illes Balears (UIB) y doctor en Ciencias de la Educación por la Universitat de Barcelona (UB). Contempla con asombro estos últimos meses repletos de dudas y miedos y, aunque ahora se respira tranquilidad en sus escuelas, no quita la vista al futuro próximo.

¿Cómo afronta este nuevo escenario?

—Lo afrontamos como un reto. Venimos de unas semanas muy complicadas porque los escenarios han ido variando de forma constante, y prácticamente hasta el último momento nadie ha podido planificar el curso. Este hecho creo que lo hemos vivido todos de forma intensa.

Ha habido opiniones diversas sobre si llevar al niño al colegio o no.

—En el Sant Pere, aunque es un porcentaje mínimo, tenemos familias que prefieren esperar antes de traer a sus hijos a clase. Por otra parte, es cierto que, como docente, el hecho de la vuelta al cole escalonada ayuda mucho a controlar y preparar el curso. Es verdad que muchos padres nos han transmitido que era necesario comenzar. Incluso los niños ya tenían ganas de volver.

Y como experto en educación, ¿Qué puede acarrear para un niño el hecho de atrasar mucho el curso escolar?

—La educación es un alimento del que no se puede prescindir. Sobre todo por el tema de las relaciones sociales. Así que no tener esta educación es un déficit, sobre todo para los más pequeños. Hay que destacar que en una escuela aprenden distintas habilidades, por lo que la apertura de los centros no se podía retrasar mucho más. Otro tema importante es la parte emocional. En nuestros colegios trabajaremos mucho este aspecto. Por eso, una de nuestras prioridades ha sido que los profesores de apoyo no fueran tutores porque esta parte educativa nos parece fundamental. Aunque sabemos que será un año raro para todos.

¿Con qué problemas se han encontrado para preparar este nuevo curso escolar?

—Aunque la Conselleria nos ha dotado con docentes, creemos que ha sido insuficiente en el caso del Sant Pere, con casi 1.500 alumnos. Únicamente contamos con dos profesores extra. Sin embargo, entiendo que es una situación complicada para todos, pero nos hubiera gustado contar con más recursos porque ya sólo con la reestructuración del comedor prevemos aumentar un 30 % el número de monitores, y en general las horas de limpieza también incrementarán. Por otra parte, al preparar nuevos grupos, hemos tenido que ampliar más zonas, realizar alguna obra para habilitar más accesos e incluso hemos invertido en mascarillas FFP2 para los profesores de los centros educativos.

¿Qué pasará este año con las extraescolares?

—En el caso de las extraescolares valoraremos solo las que se puedan hacer sin requerir algún tipo de contacto entre los alumnos. Hablo de actividades como perfeccionamiento de inglés, taller de guitarra, etc. Es algo que contemplaremos de aquí en adelante.

¿Cómo han preparado las primeras semanas?

— En principio haremos una recepción emocional sobre la vuelta a las aulas. Creo que será un proceso de adaptación ‘heavy’ pero, una vez empecemos con esto, el siguiente paso será reenganchar con el contenido durante la cuarentena y, poco a poco, los temas del nuevo curso. Otra cuestión que estamos analizando es sobre nuestro proyecto cooperativo Galaxia. Se ha tenido que desactivar por la situación, pero estamos trabajando en buscar una solución para continuar con este programa.

¿Qué cree que ha faltado por parte de las instituciones?

—Desde nuestra experiencia, diría que poder dar respuesta con lo que teníamos, sin tiempo, ha sido muy complicado. Ahora, si pongo la mirada a un futuro próximo, que haya bajas de los profesores sería una preocupación. En este sentido, sí que creo importante por parte las instituciones pautas claras y asumibles y más apoyo material y humano.