La alegría de los niños da vida a las calles de Mallorca

Por fin las calles insulares son este domingo menos silenciosas. Alrededor de 174.000 niños baleares de hasta 14 años pueden salir a la calle tras 42 días de confinamiento. Las medidas están claras: una hora, una vez al día y a no más de un kilómetro del hogar.

Después del estado de alarma, los más pequeños han permanecido encerrados en sus casas con el objetivo de contener el contagio de coronavirus. Y todo esto envuelto en el clamor de los padres que, pasadas las semanas, reclamaban la relajación de las medidas de confinamiento sobre los más pequeños. Según médicos y psicólogos, están acusando ya los efectos de un encierro tan prolongado, sobre todo aquellos que residen en viviendas de pequeñas dimensiones, sin luz natural ni espacio de juego.

A partir de este domingo, desde las nueve de la mañana hasta las nueve de la noche, los niños pueden salir a pasear acompañados de uno de los adultos con los que conviven. El máximo es de tres niños por adulto responsable, que pueden ser padres, tutores, abuelos o incluso hermanos mayores.

Bicis y monopatines

El Gobierno central advierte que está restringido el uso de las zonas de juego, parques u otras instalaciones infantiles para evitar el contagio. También deberán estar cerradas las zonas comunes de los edificios y urbanizaciones. Eso sí, se permiten los paseos por la playa, los parques y zonas verdes, el bosque y el campo siempre que se tenga el hogar a menos de un kilómetro de distancia y dichos espacios no estén específicamente cerrados.

Los niños pueden ir acompañados de juguetes, bicicletas, patines, monopatines o similares. Y para dejar claras las instrucciones de la salida, el Gobierno dice que se puede correr, saltar y hacer ejercicio.

En cuanto a las mascarillas, se recomienda (aunque no es obligatorio) su uso en niños y adultos, especialmente en lugares de gran afluencia. Por otro lado, las mascarillas no son indicadas para los menores de tres años.

Eso sí, se mantiene como medida de seguridad obligatoria la distancia de seguridad de un metro con otros niños y adultos con los que no convivan. De este modo, la distancia social impide que se celebren reuniones.

Desde el Gobierno central advierten que los menores de 14 a 18 años sí que tenían permitidas las salidas para hacer recados, igual que los adultos, ya sea pasear perros o hacer la compra.

Esta primera salida ha estado envuelta en polémica desde que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciara el pasado domingo que los niños podían salir a dar un paseo. A los pocos días se cambió el criterio y solo podían ir a supermercados y farmacias, lo que suscitó una cacerolada y airadas protestas de padres e hijos. Por suerte, acaba el encierro más exigente de Europa.