Fallece el periodista Antonio Alemany

El periodista Antonio de Padua Alemany Dezcallar (Palma, 1939) falleció este domingo en el Hospital General por una enfermedad degenerativa que padecía desde hace algunos años.

Hijo de un oficial de la División Azul que murió en el frente ruso, Alemany estudió Derecho y Periodismo en Pamplona. A su regreso a la Isla participó en la creación de Editora Balear S.A., propietaria de Diario de Mallorca. En poco tiempo asumió los cargos de consejero delegado y de director de este rotativo, al que impregnó de un talante liberal-conservador opuesto al conservadurismo franquista que inspiraba al ‘Baleares’ del Movimiento, que por entonces dirigía Antonio Pizá.

Las polémicas entre ambos directores, ambos de pluma ágil y certera, son antológicas. También protagonizó un encendido debate desde su periódico con Francesc de Borja Moll acerca de la catalanidad del mallorquín. Utilizó el pseudónimo de ‘Pep Gonella’. En esa etapa, Alemany fue distinguido con el premio Fraga Iribarne. Fueron los mejores años de su etapa profesional, porque a partir de ahí su estrella brilló de forma errática.

En 1977 abandonó la Isla para dirigir el Diario de Barcelona, una de las cabeceras más antiguas de Europa, tras un cambio de propiedad. Alemany confirió al viejo ‘Brusi’ una línea editorial conservadora con gran malestar de la redacción, que nunca lo aceptó como substituto de su predecesor, Tristán de la Rosa. El periódico sucumbiría.

A principios de los 80 dirigió Opinión, una revista política de alcance nacional que lanzó al mercado el propietario de Planea, José Manuel Lara, de las que apenas se editaron una docena de números. Fue otro fracaso estrepitoso. A principios de 1980 regresó a Mallorca. Convenció a los empresarios Abel Matutes -que quería influir en las nuevas administraciones de Baleares-, Gabriel Barceló -que aspiraba a un mayor protagonismo social- y Jaume Domenech -que sentía admiración por el periodismo y sus futuros socios editoriales- a crear el Día de Baleares, que él dirigiría.

Este rotativo se publicó en septiembre de 1981 tras una gran inversión de los socios en la maquinaria más moderna del mercado. Debía desbancar a Ultima Hora, por entonces ya líder en circulación en Baleares, y a Diario de Mallorca, pero no lo consiguió.

Alemany cesó en menos de dos años, en junio de 1983. Entonces inició nuevas aventuras. Se aproximó al president Gabriel Cañellas como asesor. Fundó un ‘confidencial’ que se distribuía por fax, que daba pábulo a rumores e intoxicaciones de todo tipo, y la revista Sovint (1986, en castellano a pesar de su título), que fue un nuevo fracaso, similar al de Opinión pero en Mallorca.

Regresó entonces a El Día, convertido ya en El Día diario 16 y posteriormente como El Mundo el Día de Baleares como columnista, asesor y editorialista. Siempre inquieto e insatisfecho, creó esta vez por su cuenta el diario digital libertadbalear.com y la Agencia Balear de Noticias, cabeceras a las que Jaume Matas, siendo presidente del Govern, dio amplio apoyo político y económico. Fueron unos años en los que Alemany combinó periodismo, política y negocios. La factura que recibió por estas arriesgadas operaciones fue enorme.

En la instrucción del caso Palma Arena salieron a la luz cobros que recibió de la agencia de publicidad Nimbus para realizar discursos a Jaume Matas. Fue acusado de prevaricación, falsedad y tráfico de influencias. Él siempre defendió su inocencia, incluso con arrogancia en el juicio en la Audiencia Provincial. Fue condenado en sucesivas instancias a dos años y tres meses de prisión, multas e indemnizaciones a parte. Entró en prisión el 1 de septiembre de 2014 y, por edad, permaneció cerca de un año en la enfermería del centro penitenciario. Decía que aprovechaba para escribir sus memorias.

Este domingo ha fallecido tras permanecer tres días en Son Llàtzer y ser traslado el sábado por la tarde al Hospital General.