El síndrome de la cabaña, una de las consecuencias del confinamiento

El síndrome de la cabaña es una de las consecuencias que tiene el confinamiento que están viviendo los españoles para hacer frente al nuevo brote de coronavirus. Ahora que el Gobierno está empezando a aplicar medidas de relajación en las fases de desescalada, muchas personas tienen miedo de volver a salir a la calle.

Los psicólogos advierten que la idea de salir les genera ansiedad, lo que puede llegar a convertirse en un tarstorno conocido como síndrome de la cabaña. Se trata del miedo a cambiar de entorno, aunque en el que se este no sea el mejor.

Muchas personas tienen miedo a salir a la calle estos días por temor a contagiarse de la COVID-19. Aunque la situación ideal no es estar confinados en casa, al menos allí se sienten seguros y protegidos del virus.

Además, los psicólogos señalan que este síndrome puede afectar tanto a los niños como a los adultos. Así, algunos menores están rechazando salir a jugar a la calle porque se sienten inseguros.

Antes de esta situación, el síndrome de la cabaña afectaba a personas que habían estado en prisión durante años o que habían sido víctimas de un secuestro o incluso a enfermos que habían estado ingresados en un hospital durante mucho tiempo.