El retorno de ‘Vaig Fort!’

«Hòstia, pilotes! Ohhhhh, què en són de bones. M’encanten!». La frase de Miquel Montoro se hizo viral, pero antes de que el payés youtuber naciera otras expresiones en mallorquín ya habían conquistado la Red. «Cristo en pèl taronges nàvel!», «Son bones aquestes sopes, les has fet tú?» o «Vine aquí que te rebenteré» aparecen en escenas de Vaig Fort!, la parodia de la película bélica Braveheart que protagonizó Mel Gibson. La historia «surrealista» que crearon Pau Rodríguez y Xemi Morales vuelve a la palestra en esta cuarentena.

Durante el confinamiento, Marc Homar, un usuario de Internet, quería verla y contactó con Pau para que le enviara el archivo. Al cabo de unos días se lo devolvió remasterizado. La guerra en Vaig Fort! se origina cuando los mallorquines se quedan sin mujeres porque estas se han ido a Magaluf. «Creo que es un tipo de humor que si no eres mallorquín te parece marciano», dice Pau entre risas.

El dibujante Pau y Xemi, ilustrador, fueron a ver el estreno de Braveheart al cine allá por 1995. «Había una batalla que duraba 20 minutos y pensé que podían haber puesto música de Benny Hill para acortarla un poco y entonces Xemi me dijo: ‘Hostia, vente un día a casa y lo hacemos’».

Youtube

Empezaron a doblar algunas escenas, pusieron música y compartieron el resultado con amigos, que la digitalizaron y la subieron a Emule. «Un día me llamaron del periódico para entrevistarme porque me dijeron que era el vídeo de Mallorca con más visionados en Youtube. Tenía 8.000». La película, de 40 minutos, se proyectó por capítulos en un bar de sa Pobla.

«Vaig fort! no tiene guion. Los mallorquines se rebelan contra los ingleses por la ‘fortor’ y van a recuperar a sus mujeres a Magaluf», recuerda Pau. El éxito de la parodia les llevó a confeccionar más de 400 camisetas con el dibujo de William Wallace, interpretado por Mel Gibson, que en la película se hace llamar Guillem Vaigfort. Vendieron todas. Más tarde hicieron una gira por bares doblando el filme en directo. Xemi y Pau barajaron incluso la posibilidad de ‘mallorquinizar’ otros clásicos como Conan el Bárbaro, al que llamarían Mariconan de Can Barbarà o Fiebre del sábado noche, que sería bautizado como Fortor del sábado noche.