El Reino Unido pone a prueba su estrategia de desescalada

El Reino Unido comunicó este miércoles 494 nuevas muertes confirmadas por COVID-19, hasta un total de 33.186, en la primera jornada en la que los empleados que no pueden teletrabajar comenzaron a retomar su actividad en toda Inglaterra.

Las imágenes de vagones de metro y autobuses más llenos que hasta ahora, especialmente en Londres, provocaron grandes críticas por la dificultad de mantener la distancia de seguridad entre personas recomendada en el transporte público.

Escocia, Gales e Irlanda del Norte consideran prematura la desescalada, por lo que se desmarcaron de la hoja de ruta del primer ministro británico, Boris Johnson, y continúan recomendando a los trabajadores no esenciales que permanezcan en sus casas.

En un día, en el que se informó de 3.242 nuevos contagios en el conjunto del país, el Gobierno aseguró que estudia planes para aumentar la capacidad del transporte público para evitar aglomeraciones, al tiempo que urge a los ciudadanos a utilizar el vehículo privado, la bicicleta, o ir a pie al trabajo.

En otro orden, el producto interior bruto (PIB) británico descendió el 2 % en el primer trimestre del año frente a los tres meses anteriores, la mayor caída desde el cuarto trimestre de 2008, según informó ayer la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS).