El Mallorca llama a la puerta del liderato

El Real Mallorca llama a la puerta del liderato. La regularidad de los últimos meses y los recientes deslices del Espanyol han colocado al conjunto de Luis García Plaza a un paso de la azotea, sobre la que montará el campamento este mismo domingo si anula en la soledad de su estadio a un Sporting que tiene justo a la espalda. Un incentivo mayúsculo para un equipo encendido y desmelenado que arrastra dos victorias consecutivas y que solo se ha dejado por el camino dos de los últimos quince puntos por los que ha peleado (Son Moix, Movistar #Vamos, 16.00 horas).

La llegada a la cima de la clasificación supondría el cierre perfecto para un nacimiento de temporada fantástico. Sin embargo, tampoco se atisba un partido cómodo para el Mallorca, que más allá de extender esas buenas vibraciones que emite deberá doblegar a un rival, teóricamente directo, del que solo le separan dos puntos. La escuadra asturiana también tiene en la mano la posibilidad de adelantar por la derecha al equipo balear, una calle que seguro que recorrerá hasta el final. «Tiene un once titular para ascender», recordaba el otro día a modo de prevención el propio García Plaza, que por encima de todo pretende mantener activo el fuego del vestuario.

Para LGP el primer problema del fin de semana será elegir a los protagonistas de su plan de asalto al liderato. Después de mucho tiempo, el técnico madrileño vuelve a contar con todas las piezas de la caseta para componer su rompecabezas particular. Incluidos Baba, ya recuperado aunque sin mucho ritmo de competición —el ghanés ha jugado poco más de una hora en las seis últimas jornadas— y los internacionales Valjent, Lago Junior y Trajkovski, que se han reincorporado al trabajo durante la semana sin problemas. Un amplio catálogo a disposición del entrenador, que ya anunció que redactaría el once sin atender a la apretada agenda de las próximas semanas. Tiene un buen fondo de armario y quiere sacarle partido.

En cualquier caso, es posible que el míster bermellón no altere en exceso las coordenadas con las que tomó el estadio de Montilivi, aunque no es fácil descifrar su receta cuando las posibilidades de elección son tan numerosas y las rotaciones no han menguado el rendimiento. Sobre el papel, Valjent debería volver al eje defensivo para acompañar a Raíllo en su partido número 150 con el Mallorca (Sastre cumplirá el 100) y todo apunta a que Galarreta, probablemente el jugador más en forma del grupo, alargará su estancia en la sala de máquinas. Donde se multiplican las opciones es en la segunda línea, tanto por los costados como en la parcela central. El puesto del nueve, igualmente abierto, se lo jugarán entre Marc Cardona y Amath Ndiaye, que ha ido alternándose como referencia.
El careo ante el Sporting, un aspirante a subir de categoría que tiene el undécimo tope salarial del campeonato, servirá para analizar la dureza y la regularidad de un Mallorca que solo ha sufrido una caída de la que se cumplen ya más de dos meses. En casa, donde también viene de hilar dos victorias —Málaga y Ponferradina— no falla desde hace justo un mes, cuando se le escaparon dos puntos con la visita del Albacete.

El Sporting aterriza bien posicionado, pero con el cuerpo amoratado por la presión de las bajas. En Son Moix no podrá recurrir a los lesionados Cristian Salvador, Marc Valiente, Pablo Pérez y Nacho Méndez ni a Bogdan, internacional sub’21 con Ucrania que continúa confinado en su país. Ni siquiera con el mallorquín Carlos Carmona, expulsado el pasado lunes durante el partido contra el Rayo. Un ramillete de ausencias que ha llenado de futbolistas de Mareo la lista de David Gallego y que ha propiciado la primera convocatoria del punta suizo Neftali Manzambi, que no entra en los planes del cuerpo técnico y al que el club rojiblanco ha estado buscando una salida sin conseguirlo. Recupera, eso sí, al internacional sub’21 Manu García y podrá seguir contando con el serbio Uros Djurdjevic, Djuka, uno de los principales artilleros de la categoría.