El auge de lo ecológico

Se puede decir que la agricultura y la ganadería mallorquina, ante esta situación del estado de alarma, está pasando por un buen momento después de las llamadas de auxilio lanzadas hace tan sólo unas semanas para pedir y concienciar a la ciudadanía que consumiera producto local y no importado. Y vista la actividad de nuestros payeses estos días parece que el ‘sos’ ha hecho efecto. Algunos de los más favorecidos por el confinamiento son los productores ecológicos, que han multiplicado su trabajo. El hecho
de que mucha gente no quiera salir de casa para hacer la compra y comer sano, hace que las ventas a domicilio se hayan multiplicado.

Los agricultores ecológicos atienden todos los encargos para servir tanto a domicilio como también en los puntos que abastecen habitualmente; entre ellos los mercados de Palma e Inca. Para ello, la Associació de la Producció Agrària Ecològica de Mallorca (Apaema) ha creado un mercado mayorista virtual (ya con 35 miembros) donde productores ponen en común los excedentes que tienen, principalmente de fruta y verdura.

Nofre Fullana, técnico de Apaema, explica que «estas dos semanas han sido un boom de trabajo; pero para estos productores en ecológico al ser habitual servir género a domicilio no ha supuesto ninguna complicación de coordinación, simplemente más carga de trabajo, a lo que están agradecidos».

Los agricultores ecológicos atienden todos los encargos para servir tanto en el mercado como en domicilios.

Lo que está más en auge es la venta de cordero ecológico. En 2015 Apaema puso en marcha la promoción ‘Mè ecològic de Mallorca’, para dar a conocer su excelente calidad. Ahora, la demanda se ha disparado y a través de la cooperativa Pagesos Ecològics de Mallorca sirven prácticamente toda la producción disponible a domicilio, ya sea con piezas de media canal o canales enteras cortadas a gusto del consumidor. Según Fullana, «el servicio a domicilio se ha disparado de tal manera que las ventas se han cuadriplicado y alguna semana quintuplicado, con unos niveles que nunca se habían conseguido. En cambio, la venta a carnicerías ha bajado considerablemente».