Der Stadtrat von Artà und die Obreria setzen die Feierlichkeiten von Sant Antoni aus der Verantwortung aus

Los artanencs no vivirán en 2021 una de sus fiestas más queridas y multitudinarias. En enero próximo no habrá celebraciones de Sant Antoni en una de las localidades de Mallorca más santantonieres. La Pandemie ha podido incluso con el mayor de los sentiments. L’Obreria, alma de la fiesta y el Ajuntament anunciaron este martes, de manera oficial, la suspensión de todos los actos «por responsabilidad».

Los Obrers, Pere Pep Gil y Miquel Cursach, se reunieron este martes con el alcalde d’Artà, Manolo Galán para abordar este tema. De esta manera, desde l’Obreria, se trasladó al alcalde la decisión de suspender las fiestas de Sant Antoni 2021 y todos los actos relacionados con esta celebración».

Y es que la situación actual hace muy difícil que se puedan convocar unas fiestas multitudinarias como son, año tras año, las que se llevan a cabo en el pueblo de Artà. No sólo la celebran los vecinos sino que son muchas las personas de la comarca que se trasladan allí desde primera hora de la mañana. Y es que es el lugar donde se empieza la fiesta más pronto con la salida de los Dimonis a las 9 horas de Ca l’Obrer.

Resolución

La difícil decisión ha sido muy pensada. Así lo explican desde l’Obreria. «Es una decisión muy meditada que se toma por responsabilidad a raíz de la situación sanitaria actual».
Y es que tanto Ajuntament como l’Obreria consideran que hay que tomar todas las medidas necesarias para prevenir y evitar los contagios.

La noticia corrió rápidamente por las soziale Medien y aunque muchos lamentan que no se pueda celebrar entienden esta decisión que seguramente, en las próximas semanas, también tomarán otros municipios vecinos donde estas fiesta tradicional congregan a mucha gente.

Manacor y Sa Pobla anunciaron la cancelación de varios actos

Die Stadt von Manacor fue el primero en anunciar la cancelación de los concursos y diversos actos que se celebran entorno a las fiestas de Sant Antoni causando un gran revuelo en la población. Posteriormente fue el Ajuntament de Sa Pobla el que anunció la suspensión.