Al ritmo de la batería

Me gusta porque hago un poco de deporte y valoro hacerlo al aire libre. Vengo por mi hija. Ella empezó a venir y yo también. Parece que no te mueves mucho, pero al final acabas con agujetas, ejercitas todos los músculos».

Carmen se encontraba el sábado por la mañana en la playa de Can Pastilla junto a una veintena de personas, la mayoría mujeres. 10.00 horas. Sol radiante. Poco a poco el grupo va formando un círculo siguiendo las indicaciones de Nicole y de Nadine, ambas formadas profesionalmente para enseñar y dirigir clases de pound®️ rockout.workout, «una jamm session de cardio inspirada en la contagiosa, energizante y potente diversión de tocar la batería. En lugar de escuchar música, te conviertes en música en este estimulante ejercicio de cuerpo entero que combina entrenamiento cardio, acondicionamiento, y de fuerza con movimientos inspirados en pilates y yoga», afirman.

Ya se han quitado las mascarillas. Suena la música y comienzan los ejercicios. Todos los miembros del grupo llevan en sus manos unas baquetas livianas de color verde chillón especialmente diseñadas para ejercitar pound®️. Hoy dirige la clase Nadine, formada en Alemania desde hace tres años. Todos golpean las baquetas unas con otras, brazos extendidos, arriba y abajo flexionando las piernas, derecha e izquierda. Siempre entran en juego las baquetas, que las hacen mover al ritmo de la música y siguiendo la sesión de Nadine, que se encuentra en el centro.

«Entrenamos todo el cuerpo. Existen diferentes niveles, para adaptarnos a cada estado físico. Es un programa único en España (www.facebook.com/poundfitmallorca)», afirma. De hecho, de las catorce personas reconocidas oficialmente en esta disciplina en España, Nadine y Nicole son las únicas que dirigen estas clases en Mallorca. «Quizá hay más personas que lo conocen, pero no dan clases», añaden.

El pound®️ es un deporte individual que permite mantener las distancias de seguridad adecuadas. «No somos un grupo de baile. Damos todo el año clase tres veces por semana y tenemos más de 400 canciones para hacer los ejercicios». «Es la primera vez que vengo y lo veo muy dinámico. También me da seguridad por estar en un espacio al aire libre», afirma Lina, que se ha colocado en el círculo junto a Kira, una de las cuatro niñas que se han sumado al grupo. «Es muy divertido. Me gusta mucho y en casa suelo practicar también».

La clase dura 45 minutos y apenas hay descansos. «Durante ese tiempo escuchan música rock, lo que el característico ‘Ripstix’ verde ofrece: de pie, sentado y tumbado. Es un entrenamiento ideal para perder grasa para todas las edades y para todos aquellos que siempre se han querido sentir como una estrella de rock», señalan Nicole y Nadine.